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RECONOCIMIENTO AL PROFESOR PEDRO BATIZ

Conocí al profesor PEDRO BATIZ, fallecido y que se desempeñaba como Presidente de la Federación de Basquetbol de la Provincia de Mendoza y Vicepresidente 2º de la Confederación Argentina de Basquetbol, en una clínica de básquet en la ciudad de Rosario en la década del 80 y me cautivó su pasión por la enseñanza del básquet. Tuve acceso a una nota sobre el básquet femenino la cual fue publicada en CRECER, una revista zonal de deportes.

Vale la pena leerla y que la misma sirva como mi humilde reconocimiento a toda su trayectoria dentro de la Educación Física y el Deporte.

BASQUETBOL FEMENINO SI EXISTE

 

Por PEDRO JOSE BATIZ SENA

 

No obstante la añeja y permanente indiferencia mostrada por las autoridades del básquetbol nacional hacia el básquetbol femenino, el mismo continúa en constante evolución.

Es generalizada la opinión de dirigentes, entrenadores, árbitros masculinos, etc. afirmando que el básquetbol femenino debería desaparecer...

Los argumentos esgrimidos se refieren a la marcada diferencia físico-técnica y a la dinámica de juego comparada con el masculino. Otros menos informados dicen de que no es deporte para la mujer, porque la masculiniza, porque es peligroso o porque la obliga a esfuerzos superiores a su capacidad por la altura de sus tableros, peso de la pelota y los movimientos que debe realizar.

Creo que ha llegado el momento de destruir las concepciones falsas que han existido y las que se mantienen alrededor de la mujer basadas en la debilidad del sexo.

El concepto de que la mujer debe circunscribir su vida a la función reproductora, a la maternidad, a atender a su familia y su casa ya no está en discusión, puesto que la mujer ha demostrado ser capaz de asumir otras obligaciones nuevas y complejas sin abandonar las tradicionales.

Una de ellas es la práctica activa del deporte y entre ellos, uno de los más apropiados y complejos el básquetbol.

La mujer tiene sexo femenino, como el hombre sexo masculino, pero ambos poseen la misma inteligencia, la misma capacidad creadora, la misma sensibilidad, los mismos derechos y las mismas responsabilidades.

La mujer debe y puede practicar deportes perfectamente y la participación femenina en altas competencias aumentó considerablemente en los últimos años logrando mediante entrenamientos cada vez más intensos y exigentes extraordinarios resultados.

Por supuesto que la mujer orgánicamente, cuenta con características particulares en cuanto a su estructura, tiene la pelvis más ancha, convergencia interna de los fémures, debilidad de la cintura, ángulo más obtuso de la ingle, ángulo más agudo de la articulación lumbo-sacra y ángulo más abierto del ángulo pubiano, que trae consigo una presión de los órganos abdominales sobre la pared abdominal.

El peso total de la musculatura de la mujer no es más que de 23 kilos, por 35 del hombre.

La relación de la musculatura con el peso total del cuerpo es del 23% en la mujer por el 40% en el hombre. El entrenamiento no llega a aumentar el vigor de los músculos en la misma medida en ambos: 3,9% en la mujer y 5,8% en el hombre. La capacidad de reacción de la mujer es más rápida. La capacidad vital de los pulmones es inferior en un 20% a la del hombre en la proporción de 3.200 c.c. por 4.500 c,c. en aquel. La frecuencia del pulso es más elevada y vuelve más lentamente a su ritmo normal. El volumen sanguíneo es mayor.

Sabemos que por los problemas involucrados propios del sexo son distintos a los del hombre, debido al papel especial que el organismo femenino juega en la reproducción.

Está comprobado por la mayor parte de los médicos que han estudiado el problema de la masculinización femenina por la práctica de deportes, que la misma es NULA. Se piensa que

las mujeres consideradas como virilizadas por la práctica deportiva, son en realidad, mujeres con tendencia natural.

Es verdad que ciertas atletas exhiben una morfología y unas características funcionales que las hace aproximarse a las de los hombres pero tanto hubiera dado que no hubiesen practicado deportes, pues se trata de unas condiciones de constitución congénita.

Probablemente existe un cierto porcentaje de atletas que originalmente tenían algunas características masculinas en su conformación física y musculatura; ellas pertenecían originalmente al tipo intersexual menos femenino. Con respecto a otras críticas es innecesario ahondar en argumentos para demostrar la necesidad de que la mujer practique deportes.

El básquetbol hace muchos años practicado por la mujer era muy mal mirado no por la práctica en si misma sino por un exceso de desnudez interpretado por una ola de pudor que ha sido totalmente superada.

La femineidad no aparece reñida, en ningún momento, con la mujer que practica deportes y nadie duda del cuidado que la mujer dedica a su persona para encantar, seducir y agradar al hombre. Cuantas veces dirigiendo la selección nacional he tenido que controlar a las jugadoras para que se corten las uñas más cortas, se saquen las pestañas postizasy no pierdan tiempo antes de entrar a la cancha con el maquillaje. La mujer de hoy es mucho más segura, actúa más confiada en sí misma y defiende sus derechos sin temores.

La mujer de nuestros días ha descubierto algo esencial: ya no es la muñeca bonita, admirada como objeto sexual solamente, hoy ha conquistado los planos del intelecto, del trabajo y del deporte por su propia capacidad, el espíritu de empresa, el coraje, la seriedad, despojándose de prejuicios inhibitorios y siendo realmente lo que quiere ser, sin temor.

El puesto alcanzado en el consenso mundial, en la política, deporte, ciencia, arte, ha demostrado que las mujeres son capaces de adquirir nuevas responsabilidades, cargándose de una problemática distinta a la tradicional, pero sin abandonarla, al menos totalmente. La mujer lucha por ser buena madre, buena compañera, trata de no descuidar el hogar en especial los hijos.

La mujer se incorpora cada vez más al concepto de mujer persona en esencia, es decir, pensante, responsable, libre y tierna, para deshacerse del añejo concepto de mujer-especie, de físico hermoso y útil tan solo para trabajar, proporcionar placer y procrear.

La práctica del deporte en nuestros días por la mujer es una necesidad y el básquetbol es uno de los deportes que desde la niñez se adapta perfectamente a esos requerimientos.

Dentro de las limitaciones físicas, en especial tren inferior, caderas más anchas y localización de tejido adiposo en la cintura y piernas le resta movilidad y velocidad. No obstante practicando desde una edad temprana se corrigen deficiencias físicas posteriores y con respecto al aspecto técnico se consiguen resultados positivos.

Las niñas que tienen la posibilidad de ser introducidas a la práctica del básquetbol y entrenadas y dirigidas por personas capacitadas logran fundamentarse sin inconvenientes. Cuando las jugadoras reciben enseñanzas adecuada en la edad conveniente obtienen resultados a nivel estadístico sobresalientes.

Actualmente en la Selección Nacional juvenil y de mayores, contamos con jugadoras que mediante un trabajo minucioso y controlado han logrado resultados óptimos referente a preparación física y fundamentos técnicos.

El básquetbol femenino practicado con seriedad desde sus divisiones inferiores, está demostrado que se alcanza niveles muy importantes, siempre y cuando que se pueda recibir el apoyo necesario de las autoridades pertinentes para recibir información, actualización y competencias de alto nivel.

El básquetbol femenino en la República Argentina debe ser respetado en su calidad de miembro activo de la Confederación Argentina de Básquetbol como integrante de la misma como Federación Nacional que a su vez cuenta con Asociaciones de cada una de las provincias.

Argentina es el país de América del Sur que cuenta con la mayor cantidad de clubes y practicantes y solo le falta lograr cambiar la recreación por competencia y participación activa a nivel internacional.

La Federación Argentina Femenina de Básquetbol es la que cuenta con características especiales por nuclear a Asociaciones ubicadas en distintas provincias y por lo tanto, cuenta con la mayor cantidad de Asociaciones y una mayor cantidad de clubes que cualquier otra Federación integrante de la Confederación Argentina de Básquetbol. Por lo tanto debería merecer un trato preferencial con respecto a las otras integrantes o por lo menos igualitario. Argentina dentro del concierto

sudamericano es considerado como uno de los países más fuertes en básquetbol femenino, no

obstante que es ignorado y a veces repudiado en nuestro país. Sin embargo en todo el mundo

se practica en un plano de igualdad con el masculino en especial en Europa y Asia. En Estados Unidos estuvo relegado hasta que se lo incluyó en las Olimpíadas, desde ese momento ascendió en pocos años desde el anonimato a ser campeón mundial en 1981.

El básquetbol femenino adolece de algunos defectos de organización en especial en Capital Federal donde se encuentran la mayor cantidad de equipos, por mantener en vigencia una vetusta reglamentación en la cual no se permite la participación de personas de sexo masculino como dirigentes y que trae como consecuencia la falta de colaboración y participación de quienes están en mejores condiciones de aportar todo aquello que mantiene actualmente relegado al básquetbol femenino.

Es innegable la tarea desarrollada por las mujeres en la función directriz, pero es innegable que se produciría un cambio fundamental si en el seno del Consejo se permitiera el acceso a dirigentes m asculinos compenetrados y dispuestos a trabajar para el engrandecimiento del básquetbol femenino.

Necesitamos una actualización y perfeccionamiento técnico de todos los entrenadores y jueces para que se traduzca de inmediato en las divisiones inferiores y luego con el transcurso de los años se mejore el nivel técnico actual. Afortunadamente, nadie puede negar en la actualidad el valor del deporte en la mujer, son las mujeres fuertes y sanas quienes hacen vigorosa a la raza. Son las futuras madres atléticas y deportistas las que nos brindarán hijos fuertes y sanos.

Innumerables especialistas afirman que el básquetboi, es uno de los deportes más apropiados para el sexo femenino y la ejecución correcta del mismo, favorece el sistema muscular y las funciones femeninas ocasionando importantes beneficios para conservar su juventud fisiológica. Finalmente en nuestro siglo la mujer ha logrado el lugar que le corresponde y con respecto al deporte y en especial al básquetbol, queda demostrado fehacientemente que no obstante el suculento material

de crítica, los argumentos esgrimidos han sido derrumbados.

Actualmente la población juvenil basquetbolística desde el minibásquet hasta la primera división, que en mayoría son estudiantes (85% en total) es la prueba más clara de que el básquetbol avanza y se perfecciona.

Los prejuicios y temores y la falsa perspectiva con que intentaron enfocar y valorar a la mujer que practica básquetbol se desmoronan y la demostración más evidente la encontramos en las hermosas niñas y jóvenes sumadas a sanas y bellas madres que practican básquetbol permanentemente. Está comprobado que la mujer que practica básquetbol, a pesar de las suposiciones de los detractores, ha logrado convertirse en modelo de encanto y seducción, perfeccionando su personalidad, femineidad, representación social y otros atributos.

Por lo brevemente expuesto les aseguro que el básquetbol femenino: EXISTE.